DNV GL

4/2019

El desafío de capacitarse con poco tiempo

Las barreras que trasciende el b-learning

Matías Rodríguez Paz, Training Manager @DNV GL

Matías Rodríguez Paz

Training Manager at DNV GL. Business development and training specialist focused on new technologies & digital product management. Leading digital content and product development for interactive learning.

Formarse a distancia no es ni debería ser una novedad, pero muchas veces en el mundo empresarial nos cuesta ver las ventajas de esta modalidad y subestimamos su impacto en la gestión del conocimiento y el desarrollo profesional. No sólo se trata de accesibilidad, escalabilidad y reducción de costos, sino que el e-learning – en todas sus variedades – nos hace dueños de nuestro bien más preciado: el tiempo.  

En un contexto sumamente dinámico, digitalizado y multimedial, el e-learning es sinónimo de auto-transformación digital. Desde el micro o nano-learning hasta las instancias más complejas de interacción online, esta modalidad no sólo ha probado mayor efectividad en la transmisión y fijación de conocimientos que las modalidades tradicionales, sino que nos da la oportunidad de integrar el aprendizaje y hacerlo un hábito a través de la formación continua.

¿Qué es y por qué elegimos el b-learning?

Desde ya hace varios años, en DNV GL hemos trabajado y experimentado, fomentando el uso de diferentes herramientas digitales para diseñar y desarrollar cursos a distancia que no sólo trascendieran las barreras naturales del tiempo y el espacio; sino que emularan la experiencia del paso por el aula, pero dentro de un entorno virtual. En otras palabras, educación a distancia menos distante.  
 
Hablamos de b-learning (blended learning o aprendizaje combinado) porque buscamos tomar lo mejor de las dos modalidades – presencial y a distancia - integrando componentes sincrónicos y asincrónicos, dándole al alumno la posibilidad de interactuar con docentes y colegas en línea, y a su vez llevar el curso a su ritmo.  
 
Asimismo, queremos transmitir más y generar una experiencia de aprendizaje integral que trascienda el aula, o la experiencia sincrónica de una o dos jornadas de trabajo, generando más compromiso y permeando de forma diferente en la cultura de las organizaciones. No obstante, aún queda mucho camino por recorrer. 

¿Hacia dónde vamos? b-learning y transformación digital

Hoy en día, la mayoría de las personas prefieren consumir contenido usando Internet y, de hecho, todos nuestros patrones de consumo están digitalizados ¿Por qué el aprendizaje debería ser de otra forma?  
 
La digitalización nos ha dado muchas respuestas y cada vez más preguntas sobre cómo adaptar, modelar y desarrollar los contenidos y la experiencia b-learning. Desde chatbots con inteligencia artificial (AI) y el uso de Big Data para learning analytics, hasta la aplicación de realidad virtual (VR), mobile-learning y gamificación, contamos con herramientas que ayudan a superar los límites de la enseñanza y el aprendizaje (ver artículo sobre b-learning y transformación digital) 

Entonces ¿qué barreras trasciende el b-learning?

A mi modo de ver, todas. Mezclar, combinar y complementar todas las herramientas que están al alcance de nuestras manos, nos da una visión más amplia y genera una experiencia de aprendizaje que se adapta al desafío de capacitarse con poco tiempo, a las necesidades individuales y corporativas, a los tiempos que corren.   
 
Más allá de sus ventajas evidentes – el ahorro de tiempo y dinero – la posibilidad de llevar el aprendizaje a nuestro propio ritmo tiene un impacto directo en la productividad del trabajo y de las organizaciones, así como en la forma en que procesamos la información.   
 
No sólo hablamos de accesibilidad, costos y escala, sino de impacto. La transformación digital acompaña al aprendizaje y somos nosotros, alumnos, docentes, contenidistas y desarrolladores, quienes debemos seguir alimentando esta revolución.